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Sin lugar a dudas CARLOS ULIBARRI es un elemento carismático con poder de convocatoria pero sobretodo con alto sentido de intuición lo cual durante su periodo o periodos al frente de la Cámara de Comercio de Río Bravo le valió para hacer crecer a esta de manera altamente favorable. Para infortunio de la grey comercial el periodo de ULIBARRI LOPEZ prácticamente ha llegado a su fin. Los tiempos que se avecinan serán tiempos llenos de incertidumbre y zozobra porque quien llega a la dirigencia tiene un perfil totalmente distinto al que se requiere para hacer brillar al citado órgano camaral. La persona que está a unos cuantos días de asumir el control en la CANACO llegará para implementar sus caprichos personales y aquellos vestigios de CARLOS ULIBARRI tratará de eliminarlos a la mayor brevedad posible. No obstante a lo anterior, en algo se habrá de topar y eso será y ya es la Placa alusiva al Día del Comerciante. Esa placa está situada justamente a la entrada de las oficinas administrativas de la citada Cámara. En el texto inscrito en la citada Placa vienen dos elementos: 1.- El Día del Comerciante, y 2.- Carlos Ulibarri López. La idea de instalar dicha placa ha sido algo bastante acertado. La comparación puede hacerse con aquella placa que la señora NOELIA CANTU ALVARADO instaló en la CRUZ ROJA unos días antes de dejar la titularidad del Patronato de la benemérita institución. En aquellos días mucho se dijo que no existía afinidad con la autoridad del momento. Eran los días de JUAN DE DIOS CAVAZOS CARDENAS. Pero en la práctica eran los días en que su esposa MARIA ELENA TREVIñO asumía una política de trabajo sumamente totalitaria... Por eso, ese choque con NOELIA CANTU. Que tan fuerte no sería la pugna que MARIA ELENA influyó para que DORA ALICIA LIRA se quedara al frente de la CRUZ ROJA... Pero la PLACA en la cual viene estampado el nombre de NOELIA CANTU permanece intacto y seguramente permanecerá allí generación tras generación. Pues en el caso de la PLACA DE LA CANACO ocurre algo similar. Ciertamente CARLOS ULIBARRI llega al final de su periodo al frente de ese órgano camaral pero en la placa quedará estampado su nombre y su periodo de manera imborrable. Eso no lo podrá eliminar el individuo que sediento de poder desmedido llega para saciar sus instintos de inferioridad. Seguramente la CANACO volverá a la misma rutina a la cual estuvo acostumbrada durante muchos años porque no se ve chispa, dinamismo, jovialidad, empatía, dinamismo y mucho menos carisma en el individuo que ya se frota las manos pensando en sentarse en el sillón que se ubica en la Oficina destinada al Presidente en turno. Dice por allí el dicho "No es lo mismo ser borracho que ser cantinero..." Por cierto, quien está a punto de entrar, apenas semanas y meses atrás lanzaba acres críticas a la forma en que se estaban manejando las riendas de la máxima central que aglutina a los comerciantes de Río Bravo. Por hoy es todo. COMENTARIOS: camper27@hotmail.com
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